jueves, julio 15, 2010

Al que le quepa el sayo... Que se lo ponga rápido

Hay que tener un poquito de cuidado cuando se habla de alguien que no está en este plano terrenal. Y más aún si se dice en un medio de comunicación. Y mucho más aún si el que lo dice es un personaje famoso. Y exitoso. Por la repercusión que tiene en la sociedad. Ni hablar si lo que se dice es sobre supuestos aspectos personales que el individuo muerto jamás hizo referencia.

¿Ser famoso y/o exitoso proporciona impunidad como para decir lo que se nos ocurra? Lo que me llama la atención es que el personaje en cuestión es el menos indicado en hablar de la vida de los demás, por los comportamientos que tiene fuera de los medios.

Yo, Agustín Tauler, sé cosas muy íntimas de este personaje, y me podría hacer un festín en este blog. Y como sé con lujos de detalles, no sé si me creerían... ¡Me enteré de una manera que ni yo puedo creer! Pero pasó... Sería un gran escándalo contarlo. Y hay gente del medio que sabe que lo sé. Sin embargo, no lo hago.

En primer lugar, porque no tengo ningún derecho. No soy quién para hablar de la vida de los demás, salvo que el personaje en cuestión hable públicamente sobre determinados temas, entonces ahí sí eso me permite ahondar más sobre el asunto. En segundo lugar, por una cuestión de respeto a esta persona que indudablemente no resolvió antes una situación personal, y ahora se despacha apuntando a alguien que ya no está, y que no tiene absolutamente nada que ver.

Esta persona, antes de hablar de los demás, tendría que mirarse a sí misma y fijarse con quiénes habla fuera de las cámaras y los micrófonos. Aunque entiendo que a veces la tentación le puede más y no lo puede controlar. Por lo visto, hay cosas que son irresistibles para este personaje.

Y todo esto que digo, lo digo con conocimiento de causa. Todos podemos expresarnos libremente y también podemos cometer errores. Ojalá esta persona recapacite. Igual dudo que lo haga. Creo que tendría que pedir disculpas porque hay una familia detrás. De los dos lados, ¿no? Sí... ¿Qué pensarán sus hijos? Desconozco lo que saben o no de su progenitor. ¿Y qué le pasaría si se hablara públicamente de su madre muerta?

1 comentarios:

Anónimo dijo...

y por qué no sos dura con ella que dijo una barbaridad al aire? y porque no hablás de su apoyo en gobiernos nefastos? yo me preguntaria "agradar a alguien ¿da derecho a chupar medias?"