miércoles, abril 21, 2010

"Malparida", el reflejo de una sociedad infeliz

Odio, rencor, resentimiento, bronca, ira, enojo, amargura, envidia, celos, culpas, miedos, temores, nervios, ansiedad, maltratos, sometimientos, autoritarismo, violencia, manipulación, frustración, venganza, soberbia, rechazo, discriminación, posesión, peleas, insultos, reproches, intolerancia, angustia, mentiras, relaciones tormentosas, no reconocer los sentimientos verdaderos y más...

Todas cosas que llevan a la infelicidad. Todas cosas que lamentablemente constituyen las características de la sociedad en la que vivimos. Y la televisión no tenía por qué estar ajena a todo esto, y es lo que se vio anoche en Malparida, la nueva ficción de Pol-ka con Juana Viale (su labor es impecable), Gonzalo Heredia (un actor que promete, después de haber logrado mayor trascendencia con Valientes), Raúl Taibo (experimentado si los hay), Selva Alemán (otra actriz de primera), Carina Zampini (ícono de la telenovela argentina) y gran elenco. En líneas generales, cada uno en lo suyo estuvo muy bien en el personaje que compone para la pantalla de El Trece y con la calidad que nos tiene acostumbrado las producciones de Adrián Suar.

Más allá de la trama y de que sea una ficción, que dice garantizar también el amor (aunque poco se vio en el primer capítulo, prácticamente no existió y si así lo fue pasó desapercibido), el tema es que si se transmite todo esto por un medio tan masivo como es la TV (¿éste es el mensaje que se quiere dar?), la sociedad no va a cambiar. Mahatma Gandhi dijo que "si quieres cambiar el mundo, cámbiate a ti mismo".

Es decir, para que el mundo cambie hacia la evolución, a entender que en la vida vinimos a aprender inclusive de nuestros propios errores, hacia el respeto por el otro y hacia uno mismo, a no guiarse por mandatos, o dicho de un modo más simple, a ser felices, pudiendo disfrutar de las cosas, con lo que tenemos y con lo que no, porque nada es para siempre, de no aferrarnos a lo material porque cuando no lo tenemos pasamos a depender de eso, del mismo modo si nos apegamos a otras personas con desmesura. Y que si las cosas pasan es por algo y para algo.

Pero tampoco es cierto que tengamos que seguir yendo hacia ese camino de desdicha, aunque, penosamente, muchos se han acostumbrado a vivir así. Muchos. Sobre todo los que no pueden aún recuperarse de situaciones adversas que les tocó enfrentar, y muchos están muertos en vida, en lugar de soñar despiertos. Y aunque suene raro, muchos se van de este mundo sin conocerse a sí mismos...

Como siempre, la ficción se asemeja a la realidad. Todos recordarán los diversos enfrentamientos que Juanita tuvo con la prensa, que ha incluido una catarata de insultos y faltas de respeto, para luego cambiar hacia una personalidad refinada y educada, ambos perfiles que mostró ayer en la nueva tira que se perfila como uno de los éxitos del año (midió 22.4 puntos de rating y fue lo más visto del día).

Seguramente, en el final de esta historia triunfarán los "buenos" y perderán los "malos" (o no, pero es factible que así sea), y en el mientras tanto se seguirán observando tantas cosas que se podrían cambiar en la vida real porque, a pesar de que sea una ficción, repito, incita, de algún modo u otro, a que los televidentes se comporten de la forma en la que lo hacen los personajes, sobre todo los chicos, y sobre todo porque hoy en día no se respeta más el horario de protección al menor. Y lo que es más preocupante aún, que ni los chicos respetan a sus propios padres.

Entonces no se puede pretender que la televisión muestre algo demasiado distinto a la realidad. O sí, por lo que tendrían que cambiar muchas cosas primero en la realidad propiamente dicha (incluyendo la educación, no sólo para jóvenes sino también para adultos), de poder mirarnos hacia adentro nuestro, hacia nuestra escencia, hacia nuestro propio ser, y dejando a un lado a nuestro ego que no nos deja ser como realmente somos.

Quizás el mensaje que se quiere dar en Malparida sea justamente ese, que vivimos en una sociedad infeliz e ignorante, que yo llamaría enferma de su propio veneno.

Agustín Tauler

8 comentarios:

Anónimo dijo...

su labor es impecable jaajajajajaa andaa

Anónimo dijo...

jaja...
che me parece que en las partes que estaba Juana Viale te fuiste al baño...
..."Juana Viale (su labor es impecable)"...
todo bien... es hermosa y seguramente va a crecer mucho como actriz, pero anticiparse a decir que su labor es IMPECABLE...
No será mucho?

lidiaazul dijo...

No me gusta como trabaja Juana Viale.

Agustín Tauler agustin.tauler@hotmail.com dijo...

Aprendé a aceptar que no todos piensan como vos.

Anónimo dijo...

che tauler el otro anonimo no soy yo he jaja

Anónimo dijo...

Tauler como le chupas las medias a la Legrand. Re funcional lo tuyo

Anónimo dijo...

Muy bueno lo que escribiste tauler; la verdad que tenes mucha razón; en cuanto a los anónimos que hablaron de que te fuiste al baño cuando la actuacion de juana viale; es como vos decis, cuesta entender que no todos piensan igual, y no necesariamente porque un par digan "vamos a tirarnos al mar" hay que tirarse al mar.

Saludos
viktor


Posdata: Tauler funcional a mirtha legrand... si... me imagino que tauler vive en un barrio privado y tiene un bmw como parte del pago de parte de la eterna diva de los almuerzos...

Anónimo dijo...

Si la novela sigue como va...no va a andar demasiado. Independientemente de Juana Viale, que actúa de ella misma,hay que sacarle más jugo a la historia que puede transformarse en un muy buen policial, con suspenso y brujería salpicada de santidad.TIene que tener al televidente en vilo, tal como lo logró Valientes.Karina Zampini debió encarnar el rol que cumple Juana Viale.