sábado, diciembre 19, 2009

Después de 20 años, sigue siendo el rey


Showmatch, el exitoso ciclo conducido por Marcelo Tinelli en El Trece que este año cumplió 20 años en el aire y que se despidió anteayer de la pantalla hasta el mes de abril, se ha convertido en una especie de Mediodía con Mauro. Es que cada vez que baja el rating, el Cabezón empieza a introducir cambios.



Videomatch comenzó en Telefé como un programa deportivo sin demasiada repercusión, luego mutó a los bloopers -ya que con eso le fue mucho mejor-, y de ahí pasó al humor, que fue lo que permaneció durante la mayor parte de la historia del programa con mucha audiencia.


Hace unos años atrás, después de haber pasado también por el 9 al que logró posicionarlo segundo, se incorporaron al envío formatos importados (certamenes de baile, canto y patinaje) que pasaron a ser el centro de la escena, no por lo que hacen artísticamente los participantes, sino por las peleas que mantienen con el jurado.

Este año una de las grandes protagonistas fue la patética Graciela Alfano, una de las integrantes del jurado de El musical de tus sueños, quien primero "reveló" que había tenido un romance con "El Potro" Rodrigo, cantante que hoy ya no se puede defender. Después trascendió que "Grace" había dicho fuera del aire que Aníbal Pachano, su compañero de jurado (convertido en uno de los personajes del año, después de 30 años de trayectoria), tenía sida, lo que provocó un enfrentamiento en cámara con la autodenominada "reina", quien también colisionó con Flavia Palmiero, cuando la participante dijo que no había "hombres" en la mesa de "jueces".


En los últimos programas se la vio a la Alfano abandonando el estudio para ir al baño o para tomarse la presión por una supuesta descompensación, a raíz de un "miedo" que le habría provocado el clima vivido allí, con posteriores lágrimas (todo esto seguramente lo aprendió en la escuela del prestigioso y maltratador Julio Chávez). Además de que la bella Rocío Guirao Díaz le advirtió a la ex conductora de El Periscopio que no se meta con su marido porque, según ella, la "scaramush" le habría dicho a él algo fuera de lugar en los pasillos de Ideas del Sur.

Por otra parte, ya fuera del certamen, Matías Alé, ex pareja de Alfano y actual de Silvina Escudero, la ganadora del juego, tuvo un cruce con el histriónico Ricardo Fort, el mediático del momento, un empresario millonario, dueño de una conocida empresa de chocolates. El enfrentamiento entre ambos se produjo porque Fort le mandó un mensaje de texto a Silvina, lo que molestó a Alé, quien como respuesta lo trató de "chocoloca". ¿Cómo terminó la historia? Fort anunció que le va a hacer juicio al contador de chistes por decir eso públicamente.

Pero el pionero de estos cruces mediáticos ha sido Mauro Viale, hoy de perfil bajo, refugiado en el cable, que en la década del 90 tuvo gran protagonismo en la televisión con el caso Cóppola. De ahí en más fueron muchos los programas que hasta hoy han tomaron esto que hacía Mauro, entre ellos Marcelo Polino con Zap, donde diariamente se tejían historias dignas de un culebrón desopilante.

Este año, una vez más, el intermediario de todo esto es Marcelo Tinelli. Indudablemente a la gente le gusta ver estas polémicas, que logran picos altísimos de rating, algo indispensable para que las agencias de publicidad coloquen sus pautas publicitarias, porque, si no hay rating, los avisadores no colaboran con su dinero, y si esto sucede, no se puede mantener un programa.


Y aunque los primeros meses de Showmatch de este año reflejaron el humor, con parodias de políticos y famosos (algunas excelentes, otras regulares), y rememorando viejos sketchs por sus dos décadas de permanencia en la tele, Tinelli tuvo que recurrir a los escándalos nuevamente que ya se han convertido en una marca registrada de la televisión argentina, mientras Botineras, la gran apuesta de Telefé, se debilita día a día.






2 comentarios:

Anónimo dijo...

nene ¿cuál es el conflicto de otelo? igual buen blog
julio chavez jajaja

Anónimo dijo...

ha mi me encanta cuando pelean en showmtach, ya que ver bailar me ABUREEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE