
(...)
—Otra de las cosas que pasaron fue la venta de Del Plata y la abrupta salida de Nelson Castro...
—Mirá, yo la vendí y sobre la salida de Nelson me enteré afuera, a mediados de enero, cuando no estaba en el país. Hablé con gente cercana a él y le dejé mis saludos.
De cara al transcurrir del tiempo, a sus 49 años, con casi 20 en el “prime time” de la televisión, y quizá por eso, vive anclado en el presente “al cien por ciento”. Tiene la energía puesta en el regreso a Canal 13, mañana “al término de Valientes”, con ShowMatch a las 22.30. Horario que, a su juicio, tiene que ver con las costumbres en las familias argentinas, porque “ya no está papá, mamá, la nena y la abuela mirando la tele a las 9 de la noche. Me acuerdo que cuando llegué a Telefe el horario de las 21 era lo máximo: Grande Pá hacía 60 puntos de rating...”.
—¿Cómo te sentís para enfrentar otra temporada?
—La verdad es que el programa me ayuda en estos momentos de mi vida personal (se refiere a su separación de Paula Robles). Me ayuda a estar bien, a decir: “qué lindo que es trabajar en lo que estoy haciendo”, “qué bueno estar haciendo humor, festejar los veinte años de ShowMatch, encontrarme con los viejos compañeros de toda una vida...”. Es algo muy emotivo. Estoy con una adrenalina muy especial, nervioso, muy motivado. Me pasa siempre, pero como que veinte años es mucho, tenía 21 cuando arranqué detrás de un escritorio.
—¿Cuál será el contenido del programa?
—Vamos con segmentos nuevos, y lo mejor de los veinte años. Sketches, notas musicales con famosos de la historia, taxi boys, “Deportes en el recuerdo”. También habrá notas de calle que se están haciendo en España –porque acá ya nos conocen–, que las llevan Pablo y Pachu. Vuelve el humor político, las cámaras ocultas...
—¿Cúantos personajes habrá en “Gran Cuñado”?
—Dieciocho. Nacha no sé si estará. Entró ahora y esto se venía pensando desde diciembre. Veremos. Pero van a estar todos los referentes del oficialismo, la oposición y el campo. Te digo uno de cada uno: Cristina, Macri y De Angeli. Supervisando todos los guiones va a estar Nik, más el guionista nuestro, Pablo San Martín. Va a ir una vez por semana y todas las semanas habrá una eliminación que votará la gente.
—¿Tuviste algún llamado?
—No. No creo que puedan llamarme. Además, nosotros hacemos desde hace 15 años humor político y nunca nada fue con intencionalidad. Obvio que hubo enojos de los políticos, deportistas, actores, y siempre pasa porque ridiculizás una parte que a uno no le gusta que le pase. Pero para hacer humor tenés que ir ahí, a ese lugar del otro. Espero que nadie se enoje, aunque en estos años estuve peleado con deportistas famosos, futbolistas. Después está todo bien, pero cuando hicimos sátiras de conductores de TV también se han enojado...
—¿Y si te llaman enojados?
—¿Viste el tai chi? Hay que saber dejar pasar.
—¿Hace mucho que no ves a la presidenta Cristina y al ex presidente Néstor?
—(Piensa) Un montón. Igual, anoche la vi en televisión.
—¿Y hablar personalmente, o por teléfono?
—Personalmente, un año y pico. Y con ella no tengo tanta relación. Con Néstor sí, pero hace mucho que no hablo.
—¿Fue después de “Gran Cuñado” que te llegó la AFIP?
—(Interrumpe) Creo que hay cosas que uno las toma como algo armado y son casualidades que pasan en este país, y de hecho lo de la AFIP lo tomo desde la casualidad absoluta.
(...) Fuente: Perfil
0 comentarios:
Publicar un comentario